martes, 8 de noviembre de 2011

17 AUDIENCIA. CALLE 30.FORASTIERO DETENIDO POR FALSO TESTIMONIO

Lunes 7 de noviembre.- Hoy continuaron las audiencias con testimonios de los hechos de calle 30. En primer lugar, declaró Mauricio Jorge Peiris, hermano de Juan Carlos Peiris, uno de los asesinados en la calle 30.
Peiris realizó un conmovedor relato, que reflejó el efecto de la desaparición en su entorno familiar.
Contó que vio a su hermano por última vez en Bahía Blanca -a mediados de 1976- y no supo nunca más nada de él hasta 27 años después, cuando se encontró con Chicha Mariani quien le contó lo sucedido.
Relató que Juan Carlos escapó de la persecución del Quinto Cuerpo de Ejército y luego la policía lo buscó en su casa. Por ese motivo, desistió por cuestiones de seguridad de encontrarse con Juan Carlos, que se iba de Bahía Blanca. "  ... sin saber que hubiera sido la última vez que lo veía".
Peiris relató luego que cuando llegó a la casa de su madre, donde vivía su hermano, la encontró saqueada y lamentó que "había cosas que tenían que ver con la vida, con la historia. La clásicas cajas con las   fotos de cartón grueso de los abuelos, hasta las últimas..."
Verónica Bogliano le preguntó como continuó su vida. "Fue muy difícil, con mucho miedo, un miedo que yo no se describir, un miedo muy especial, no creo que se pueda entender si uno no pasa por esa situación. Miedo por mi, por mi familia, a que mi hermano se comunique y lo descubran, cuando llegaba a mi casa y doblaba la esquina  miedo de encontrar un  autos policial, cada vez que sonaba el teléfono o golpeaban la puerta. Hasta convencido que me iban a agarrar a mí"
 Contó que se fue de Bahía Blanca, vivió en varios pueblos y que durante 27 años  la ilusión de que estuviera vivo, perdido, se mezclaba con la duda de si lo habrían arrojado al mar o torturado hasta morir.
Durante el año 1976 recibió algunas cartas de Juan Carlos que destruía por seguridad, y luego ante el silencio "le seguí contando a mi mamá cartas que no existían" 

Luego declaró Mabel susana Suárez, quien fuera concubina de Guallama. Suárez solicitó que los imputados se retiraran de la sala, cosa que inicialmente Guallama se negaba a hacer. 
Suárez relató que Guallama la llevó a calle 30, le contó del operativo que allí se había realizado, que él mató por la espalda a una chica que salía con un bebé y que luego sacó a la beba  y la llevó a un auto.
Durante el relato, surgió también el maltrato al que sometió Guallama a su familia, del cual afirmó que nunca se recuperó.También el ataque a tiros al novio de su hija, dentro de la casa familiar.
Suárez contó que posteriormente salió en el diario una nota sobre calle 30 y que una amiga -de la cual ante preguntas de la defensa se negó a dar el nombre- le aconsejó concurrir a la Comisión por la Memoria y denunciar los hechos.
Relató también que Guallama al momento de la "visita" a calle 30, le mencionó que era amigo de una partera, que vivía en calle 60 o 61 yendo de 30 a circunvalación, lo cual de alguna manera se relacionaba con lo sucedido.
 Desde el estrado, pudo percibirse que en forma constante durante la declaración, sonó el teléfono de Suárez. 

A continuación, declaró quien al momento de los hechos era el Jefe de la Delegación de la Policía Federal, Juan Rafael Pochelou. La declaración fue brevísima, ya que a poco de comenzar, al describir como había llegado a la casa Mariani -lo que implicó autoincriminarse- el Tribunal decidió suspender la declaración testimonial por mayoría.
Finalmente, declaró quien fuera el Jefe de Infanteria  (1 y 60) durante la dictadura. Justicia Ya advirtió que se encontraba imputado en causas que se encuentran en la instrucción, por lo cual solicitó que el testimonio se ciñera a los hechos de calle 30.
Forastiero realizó una declaración contradictoria, que pronto se tornó insostenible y provocó la indignación del público y de las partes, por el descaro con el cual "no recordaba", o pretendía que su presencia en la casa Mariani había sido "de paso, para preguntar a quién habian herido". Forastiero logró lo que pocos:  en un momento se escuchó a Cozzani decir "qué hijo de puta!" . 
El interrogatorio fue muy prolongado y luego de un cuarto intermedio -de cinco minutos, que se convirtieron en más de treinta- donde el testigo permaneció sentado en el estrado, el Tribunal le informó que debido a las contradicciones, reticencias y negativas, quedaba detenido a disposición del Juzgado de turno por el delito de falso testimonio.
Al finalizar la audiencia, se informó que el Tribunal decidió denegar por extemporáneo el pedido de la defensa de Etchecolatz, quien había solicitado un perito planimétrico y uno balístico para la inspección ocular de calle 30 mañana. 
Ante esta circunstancia, Etchecolatz desistió de presenciar la inspección, por lo que se hará sin imputados a partir de las 12 del mediodía. 

Secretaría DDHH CTA La Plata-Ensenada


martes, 1 de noviembre de 2011

16 AUDIENCIA: LA VOZ DE LOS GENOCIDAS

Fue una larga jornada la de hoy. Etchecolatz declarando nuevamente,  aconsejando a los "jovenes querellantes" que busquen la verdad mientras sembraba más mentiras sobre los sucesos de la casa Mariani y el destino de Clara Anahí. Reconociò haber estado en el techo, junto a Camps, e intentó cargar toda la responsabilidad de lo sucedido en el personal del Ejército. Pidió una "reconstrucción del hecho" con perios balísticos y planimétricos.
Monseñor Graselli, secretario del Vicario Castrense Tortolo, quien recolectó más de 2500 fichas de pedidos de familiares durante la dictadura, no logró ninguna respuesta del Ministerio del Interior y no recuerda absolutamente nada ni a nadie.
La declaración de Graselli motivó un pedido al Tribunal de la abogada que representa a Chicha Mariani, ya que no se le había informado a las partes que declararía en el día de hoy. Justicia Ya solicitó que el testimonio no incluyera preguntas sobre hechos del Pozo de Banfield, ya que en el año 2008 -y sin resolución judicial a la fecha- imputó a Graselli junto a los demas genocidas del Pozo de Banfield.

Luego testimoniaron los policías Urquiza y Torres. Justicia Ya solicitó en ambos casos que los testimonios no incluyeran preguntas sobre  hechos sucedidos en Arana, donde ambos fueron imputados por la querella en el año 2008-.
Torres, si bien dijo desconocer los hechos de calle 30, reconociò la existencia de desaparecidos en la Comisaría Quinta y recordó un operativo luego del cual llevaron a las víctimas a esa repartición. Por la descripción, resultaría ser el operativo en el cual fueron secuestrados Campano, De la Cuadra, Baratti, Bonín y Fraccaroli.
También destacó que Machuca -imputado en esta causa solo por sucesos de la Brigada de Investigaciones- quien iba de civil a la Comisaría, entraba y pasaba incluso al "area restringida".
Finalmente -tampoco anunciado para el día de hoy- declaró quien era chofer de Camps, Enrique Alberto Gil. Relató que lo llevó a Camps a la calle 30, pero que luego "lo perdió de vista".

El próximo lunes continuarán las audiencias.

Secretaria DDHH CTA La Plata-Ensenada

lunes, 31 de octubre de 2011

15 AUDIENCIA: CALLE 30 Y BRIGADA DE INVESTIGACIONES

En primer término, declaró Nieves Luján Acosta, sobreviviente de la Brigada de Investigaciones de La Plata y el Pozo de Banfield.
Acosta comenzó relatando su militancia en una Unidad Básica de La Plata, donde militaba junto a Daniel Mariani, Graciela Médici, Aued y Laura Carlotto, entre otros compañeros.
Contó que fue secuestrado de su domicilio junto con su esposa  el 3 de agosto de 1977  y llevado a la Brigada, donde compartió cautiverio con Aued, Médici, Guido Carlotto, Cañas y Lidia Fernandez. Allí presos comunes le daban la comida que venía del Cuartel de Bomberos. Relató que durante la tortura pudo identificar al Subcomisario Trotta.

Luego fue llevado al Pozo de Banfield donde también pudo ver a la familia Moreno, Rafael Perrota, Iglesias, Aguero, Faiad, Cattanese entre otros. Finalmente el 13 de octubre de 1977 fue llevado a la Comisaría de Valentín Alsina, donde permaneció -en condición de desaparecido- hasta el 13 de diciembre de 1978.
Acosta, a pesar de haber declarado en la Causa 44, en el Juicio por la Verdad y en el juicio contra Miguel Osvaldo Etchecolatz, por primera vez resulta caso del juicio -ya que anteriormente solo habia testimoniado por algunos casos vistos en su detención- y por primera vez, también pudo relatar que su esposa también compartió el cautiverio. Contó que ella tuvo secuelas físicas y psíquicas y que le había pedido expresamente que no la mencionara por el temor que le producía que la citaran  a declarar.

Luego continuó declarando Ana María Bossio, quien relató que su hermano Alberto Bossio, médico y Subdirector de Sanidad de la UNLP- militaba en Montoneros y había pasado a la clandestinidad en el año 1975.
Ana María relató que su hermano pasó por su casa y le dijo que la casa de calle 30 estaba "quemada" y había que sacar del lugar a dos criaturas. Una era Clara Anahi, y la otra Cecilia Porfidio. Contó que al llegar al lugar, luego de escuchar la explosión, un vecino le contó que su hermano había muerto en el techo de la casa, luego de gritar "Viva la patria, viva Montoneros!". Relató también que su esposo Leonardo Miceli fue asesinado por la CNU durante la dictadura.

Continuó Nilda Aued, hermana y cuñada de dos víctimas de la Brigada de Investigaciones que continúan desaparecidos: Roberto Aued y Graciela Médici. Nilda militaba en la misma Unidad Básica y Ddaniel Mariani solía quedarse a dormir en su casa, al igual que Laura Carlotto.
Contó que fue a la casa de su hermano y un vecino le dijo que no entrara, que se los habian llevado envueltos en frazadas y habían matado a Daniel Mariani en la puerta del lugar.
Nilda contó también que en el hecho intervino la Comisaría 4ta, ya que junto con Estela Carlotto etiraron la llave de la casa en ese lugar.
Tres meses después supo que su hermano y cuñada estaban en la Brigada, por los dichos de Guido Carlotto. Y años después, Nieves Acosta le contó que vio a hermano en el Pozo de Banfield y a Graciela embarazada ya de seis meses.


Finalmente declararon los médicos policiales Nestor De Tomas y Héctor Darbón, quienes firmaron los certificados de defunción de las víctimas de calle 30. Tal como en sus testimonios previos en el Juicio por la Verdad negaron haber hecho los reconocimientos, justificando esto en la forma de trabajo de la época.

Declaró también Héctor Amuchástegui, Jefe de Logística del Regimiento 7, quien participó en el operativo de Calle 30. Justicia Ya solicitó que el testimonio se ciñera exlcusivamente a ese hecho, por encontrarse Amuchástegui imputado por el rol que cumplió durante la última dictadura. Tal como en testimonios anteriores, negó que el Ejército haya disparado la bazooka o mortero.

Al finalizar la jornada, como ya resulta una cosstumbre, Cozzani pidió ampliar su declaración testimonial, sobre los hechos de calle 30. Manifestó su enojo con la cobardía de Amuchastegui y negó tener algún tipo de pacto con Etchecolatz, quien también solicitó ampliar su indagatoria. El Tribunal, dado lo avanzado de la jornada, decidió postergarla para el día martes.

miércoles, 26 de octubre de 2011

14 AUDIENCIA HAY JUECES QUE NO SABEN QUE INVESTIGAN...

Martes 25 de Octubre de 2011.- Hoy continuaron las declaraciones testimoniales por los hechos de Calle 30 (Casa Mariani Teruggi). Declararon Carlos Leotta y Lilian Stancatti, ambos vecinos de la casa Mariani Teruggi.
Leotta realizó un detallado relato de las vivencias que como vecino tuvo el día del ataque y remarcó que si bien había numeroso personal del Ejército -oficiales y colimbas- quienes disparaban eran los que estaban de civil y con armas de grueso calibre.
Relató luego que la almacenera del lugar "La Gallega" le contó que Clara Anahi salió viva solamente  con su manito herida. Ante preguntas del defensor, afirmó que la almacenera lo contó con absoluta seguridad.
Leotta contó que tenía militancia política y sindical, que durante la dictadura fue dejado cesante de su trabajo en los talleres del Ferrocarril y que por eso la almacenera lo consideró "del palo" y le contó lo sucedido, explicandole a un defensor que en esa época las cosas que pasaban uno no se las contaba a cualquiera.
Leotta afirmó que no vio ningún incendio, y que si lo hubo, habrá sido muy pequeño.
Contó también que la esposa de un vecino perdió su embarazo, producto de la terrible explosión que produjo la bazooka o mortero que tiraron sobre la calle 30.
Luego declaró Liliana Stancatti, también vecina del lugar. Su testimonio graficó lo que vivió la ciudad de La Plata durante la última dictadura militar. Contó sus vivencia del ataque, el encuentro posterior con un policía en su lugar de trabajo, quien aseveró que Clara Anahi había sobrevivido al ataque y se encontraba en manos de "un alto jefe de policía cuya esposa no podía tener hijos". Pero también relató como presenció durante el verano del año 77 un secuestro de un estudiante de la Facultad de Ciencias Exactas y de su pareja, circunstancia que duró casi un día, en el que todos los vecinos tuvieron prohibido salir a la calle.
Stancatti relató que con posterioridad supo que se trataba  de uno de los hijos de Hebe de Bonafini.

Posteriormente el Tribunal informó que recibió por parte del Juzgado del Dr. Corazza un oficio solicitando que los policías Buzzeto y Gómez no sean citados a declaración testimonial, habida cuenta de que se encuentran imputados por la Fiscalía por los hechos de calle 30. Sin embargo el Tribunal resolvió mantener las declaraciones -aunque se pospusieron para el dia 3 de enero- ya que si bien se ha pedido su indagatoria y detención, no hay ninguna resolución del Juzgado al respecto.
Recordemos que el pedido de detención e indagatoria obra en la causa desde el año 2007.
Por otra parte, el intercambio de oficios  entre Juzgado y Tribunal permitió comprobar que el Juzgado N 1 no tiene conocimiento cabal  del estado procesal de las causas a su cargo (en especial la 208/SE, causa que unifica Quinta Brigada y Arana en función de hechos e imputados no elevados a juicio) ni voluntad de ningún tipo de llamar a declaración indagatoria a más imputados por estos casos.
Esta situación ha sido denunciada largamente por Justicia Ya, porque se ha convertido en una metodología de juzgamiento funcional a la impunidad: elevar a juicio las causas con algunos represores y dejar en causas "residuales" el grueso de las imputaciones.

El día lunes y martes continuarán las audiencias con testigos de los hechos de calle 30.-

Secretaría de Derechos Humanos CTA Regional La Plata-Ensenada

13 y 14 AUDIENCIA LOS TESTIMONIOS DE ELSA PAVON ROSARIA ISABELLA VALENZI

Hoy se reanudaron las audiencias en el juicio Circuito Camps, continuando con los hechos de la Casa Mariani Teruggi (calle 30).

Comenzó la jornada Elsa Pavón, una de las integrantes del grupo fundador de Abuelas de Plaza de Mayo y -tal como ella lo definió- "hermana por adopción" de Chicha Mariani.
Elsa comenzó contando relatando el secuestro de su hija, su yerno y su nieta en el marco del Plan Cóndor. Describió detalladamente la búsqueda y el encuentro con Chicha, Licha de La Cuadra, Eva Márquez de Castillo Barrios entre otras, quienes serían el núcleo fundador de "Abuelas argentinas con nietitos desaparecidos"
Conmovedor fue el relato de la búsqueda, la elaboración de los dossier con nombres de las criaturas, las fechas posibles de parto, los recorridos iniciales por los juzgados de menores, las entrevistas con autoridades de todo tipo, la angustia de saber que los chicos iban creciendo y así aumentaban  las dificultades para identificarlos -más aún de aquellos nacidos en centros clandestinos de detención-.
Contó como Chicha leyó un suelto en un diario de La Plata, donde afirmaban que era posible identificar la paternidad de un niño y a partir de allí recorrió muchos países buscando en el mundo científico una respuesta a esta inédita cuestión y la alegría cuando el 24 de mayo de 1984 recibieron la respuesta del Dr. Fred Allen informándoles que existía la manera de identificar a los chicos nacidos en cautiverio con sus padres desaparecidos.
Elsa relató, junto con esa historia, la suya personal tratando de recuperar a su nieta Paula Logares quien resultó la primera nieta recuperada mediante la comprobación de la filiación a traves de estudios genéticos.
Destacó también la complicidad de muchos miembros del Poder Judicial, que entregaron a los niños a pocas horas de ser secuestrados, las tampas de los apropiadores, ocultando la edad de los chicos o afirmando falsamente  -como en el caso de Clara Anahi- que habían muerto.
Elsa respondió en forma contundente a las falaces declaraciones de Cozzani y Etchecolatz. "quisiera mostrar que nada se destruyó por el fuego, se destruyó por las balas y por los hombres" dijo, refirièndose al ataque en la calle 30 "no es cierto que Clara Anahi haya muerto carbonizada, hay pruebas y testimonios de que salió con vida de la casa". Recordó que eso se lo dijeron a Chicha muchos de los funcionarios que fue a ver, entre ellos Sertorio. Elsa acompañó las fotos del diario El día, donde claramente se ven los daños que sufrió la casa, pero sin rastros de incendio.

Luego declaró Rosaria Isabella Valenzi, hermana de Silvia Isabella Valenzi detenida desaparecida vista en el Pozo de Quilmes. Rosaria fue citada a este juicio solamente por los hechos de calle 30 -ya que se encontraba en la sede de Abuelas en el momento en que la ex esposa de Daniel del Arco concurrió a la sede y manifestó que Del Arco estaba implicado en la desaparición de Clara Anahí.

A pesar de esto, logró contar también las circunstancias del parto de su hermana -secuestrada en el Pozo de Quilmes- en el Hospital de Quilmes. Relató también cómo encubrieron los genocidas -con la complicidad del Director del Hospital, Roberto Iriarte - el destino que se le dio a la niña, a quien Silvia llamó Rosita, y las desapariciones de María Luisa Martínez  (partera) y Generosa Fratassi (enfermera)  que se negaron a participar del encubrimiento y el ocultamiento de la niña. 
Con su relato, Rosaria dejó en claro que una de las estrategias  en el robo de niños fue informales a los familiares que estaban muertos. Así sucedió en el caso de su sobrina, lo cual incluyó la alteración de los libros del Hospital de Quilmes.
Rosaria solicitó que se cite a declarar al Dr. Perez Casal, médico del Hospital de Quilmes, para que aclare las diferencias entre sus distintas declaraciones.

La jornada finalizó con un planteo de la Fiscalía, oponiéndose a la declaración testimonial de los policías Gómez y Buzzato, citados a declarar por el caso de Calle 30. Los fiscales argumentaron que ambos policías se encuentran imputados por esos hechos desde el año 2007 y por lo tanto, una declaración testimonial vulneraría su derecho de defensa, perjudicando también las investigaciones en curso. El tribunal se mostró sorprendido al saber que desde ese momento, el Juez de Instrucción Arnaldo Corazza no ha tomado ninguna decisión sobre el pedido.
La querella nucleada en Justicia Ya denunció que esta es la modalidad de juzgamiento que ha adoptado Corazza, ya que ha elevado a juicio "tramos" del proceso, ignorando numerosos pedidos de indagatoria y detención obrantes en las causas Comisaría Quinta, Brigada, Arana desde sus inicios en el año 2002.

El juicio continuará en el día de hoy con las declaraciones de Carlos Alberto Leotta y Lilian Stancati. 






martes, 18 de octubre de 2011

12va AUDIENCIA CIRCUITO CAMPS: CARLOS ZAIDMAN Y LEONARDO FOSSATI ORTEGA

Hoy declararon Carlos Zaidman, sobreviviente de la Brigada de Investigaciones de La Plata y Leonardo Fossati Ortega, nacido en la Comisaría 5ta de La Plata durante el cautiverio de sus padres.
Carlos relató su secuestro, que aribuyò a su militancia en el Partido Comunista Revolucionari (PCR). Relató los asesinatos y secuestros previos que él conocia de militantes de esa organización: Rusconi, Gerini, Lesser, Cameira, Polari, Ruiz habían sido asesinados y Andreani, Velazco, Martínez, Rossini, Ramón Alvarez se encontraban desaparecidos. Contó que su padre y su hermano también fueron secuestrados y posteriormente liberados.
Describió el mes que pasó en la Brigada, "no era un hotel cinco estrellas precisamente"  las torturas "con picana, pero todo lo demás era tortura" su encuentro alli con quienes luego compartió el momento de liberación -Kirilovsky, Llantada y Maffeo- y también con Yiyo Andreani, hoy desaparecido. Recordó las "visitas" de un sacerdote, que luego supo era Von Wernich, la presencia de un matrimonio con hijos adolescentes. Remarcó la imposibilidad de que alguien que trabajara en la Brigada desconociera lo que sucedía.
Contó que al momento de su liberación le dijeron "si queres ser comunista andate a Cuba, si querés ser judío andate a Israel"
Carlos contó que pudo identificar el primer día del juicio al Oso García como uno de sus captores, quien unos meses después de su secuestro fue a su casa preguntando por un pájaro que se había escapado del Comando Radioeléctrico -vivía enfrente- y un año después lo cruzó en un banco. 
Debido a esto, Justicia Ya pedirà que se amplíe la indagatoria de García. 
Carlos finalmente, reivindicó la labor de reconstrucción de los organismos de derechos humanos, que permitió llegar a estos juicios, lamentó que no estén todos los responsables y calificó lo sucedido como un genocidio, en el cual los ejecutores eligieron a los grupos a exterminar.

Luego declaró Leonardo Fossati Ortega, quien contó su nacimiento en la Comisaría Quinta de La Plata, que pudo reconstruir gracias al relato de los sobrevivientes, en especial de Adriana Calvo. 
Contó que en el año 2005, recuperó su identidad. "Ahí me enteré quien soy yo, me entero que mi nombre es Leonardo, y las circunstancias de mi nacimiento. También me entero que a mi padre lo secuestran el 21 de enero del 77 en Quilmes, que mi papá tuvo otro recorrido, no fue directamente a la comisaria 5ta, primero estuvo en el Pozo de Arana."
Leonardo afirmó que "La restitución de mi identidad no es un punto de llegada sino un punto de partida. Asi como mi familia me busco 28 años yo ahora busco a mi padres, quiero saber donde están, donde están sus compañeros, en ese centro clandestino nació Ana Libertad, no tuvo la suerte que tuve yo, su familia la sigue buscando."
 Contò ademàs que los padecimientos de toda su familia por lo sucedido, lo que afectó incluso a su propio hijo ya que tuvieron que transitar juntos el camino de restitución de identidad. "somos cuatro generaciones que sufrimos esto de forma directa"
La Comisaría 5ta de La Plata, aún funciona como tal. Al respecto, Leonardo dijo " yo no puedo creer que este centro clandestino siga funcionando como comisaría. Es increíble. A mi me tocó conocerla, tuve que ver el lugar donde yo naci, y no puedo creer que ese lugar esté  a dos metros de donde los vecinos vayan a hacer sus denuncias… Mi abuela vivía a dos cuadras, mi vieja tenia 17 años..." 


Durante la audiencia el Tribunal notificò que Eros Amilcar Tarela ya no estará en prisión domiciliaria sino en el Penal de Ezeiza. Las audiencias continuarán el lunes 25 con los testimonios por los hechos de la casa Mariani-Teruggi. Está previsto el testimonio de Elsa Pavón y Rosaria Isabella Valenzi








lunes, 17 de octubre de 2011

JUICIO CIRCUITO CAMPS: 11VA AUDIENCIA. NILDA ELOY Y CRISTINA GIOGLIO.

Continuaron hoy las declaraciones testimoniales en el marco de la causa Circuito Camps. En primer lugar, declaró Nilda Eloy, sobreviviente y miembro de la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos. Nilda, si bien pasó por cinco centros clandestinos del Circuito Camps -uno de los cuales es Arana- resulta caso en esta causa solamente por el momento inicial de su secuestro, ya que en el año 2005 reconoció a Guallama como una de las personas que había ingresado a su domicilio. 
Nilda denunció  que esta situación probaba los efectos que genera el desguace de las causas y consecuencias en los sobrevivientes,  que una y otra vez deben testimoniar y consideró que esta fragmentación es funcional a la impunidad. 
El relato incluyó además los lugares donde compartió cautiverio con quienes resultan víctimas de esta causa. Así, su paso por el Pozo de Quilmes, el Infierno -la Brigada de Investigaciones de Avellaneda con Asiento en Lanús- la Comisaría 3ra de Valentín Alsina -a la que definió como un lugar de "pre blanqueo" ya que allí, si bien formalmente seguían desaparecidos, podían recibir visitas de sus familiares. 
Contó además el rol que la Brigada de Investigaciones tenía en el aparato represivo, desde el año 1974, ya que vivía muy cerca del lugar.


Luego testimonió Cristina Gioglio, quien relató que fue secuestrada como parte del denominado "Operativo Escoba",  al que definió como el plan para exterminar al PCML (Partido Comunista Marxista Leninista) y a sus aliados y amigos.
Cristina relató luego su paso por el Destacamento de Arana y realizó un pormenorizado relato sobre el funcionamiento del centro, remarcando que era un lugar de tortura permanente, donde  a veces solo paraban cuando los chicos salían de una escuela situada a dos cuadras del lugar para que no escucharan los gritos. 
Contó que fue la última en salir del lugar  en marzo de 1978,  luego de un asado donde discutieron, miembros de la Brigada de Investigaciones y del Destacamento , qué hacer con ella. " Que la maten ellos" escuchó decir. 
Describió las obras que se realizaron en el lugar durante su permanencia allí y las demoliciones que efectuaron antes de cerrar el CCD.  Relató que luego de su liberación, muchas veces, en  la calle, en el colectivo, en la escuela donde daba clases -en el caso del Sacerdote Astolfi- volvió a cruzarse con sus captores.  
Reclamó saber por qué, a pesar de sus denuncias y de haberlos identificado, muchos de los policías del Destacamento no han sido procesados a la fecha: Lagone, Zabaleta, Hualde, Zamora, Primus entre otros.

Luego de los testimonios, volvieron a declarar Cozzani y Amílcar Tarella. Ambos reafirmaron -aunque alegando que no había ningún tipo de coordinación entre ellos- los dichos de Cozzani en la audiencia anterior, sobre la supuesta muerte de Clara Anahí durante el ataque a la calle 30. Emanuel Lovelli, abogado de Abuelas, preguntó a ambos qué tipo de documentación o información objetiva que avalen sus dichos podían aportar. Ambos respondieron que ninguna.

En el día de mañana desde las 9:30 hs, están previstas las declaraciones testimoniales de Carlos Zaidman, sobreviviente de la Brigada de Investigaciones de La Plata y de Leonardo Fossati Ortega,  hijo  Inés Ortega y Rubén Fossati, quien nació  en la Comisaría 5ta, fue apropiado y recuperó su identidad en el año 2005. 







sábado, 15 de octubre de 2011

LUNES 17: CONTINUAN LAS TESTIMONIALES

Este lunes, en el juicio Circuito Camps continuarán las declaraciones testimoniales. Comenzarán los sobrevivientes Nilda Eloy, Cristina Gioglio, Carlos Zaidman. Luego Está prevista la declaración de Estela De 
La Cuadra y Leonardo Fossatti Ortega, nieto recuperado, por los casos de sus padres Inés Ortega y Rubén Fosatti. 
Seguramente las declaraciones ocuparán el día lunes y martes, ya que el inicio de la audiencia del lunes está previsto para las 12:30 hs y ha solicitado prestar nuevamente declaración indagatoria Norberto Cozzani.


martes, 11 de octubre de 2011

9na audiencia: Adriana Calvo y Julio López

Hoy no es fácil una crónica. Adriana y Julio, derrotando las estrategias de impunidad que los genocidas han querido imponer. La voz de Adriana, a pesar del tiempo, de los treinta y cinco años que hubo que esperar, mostrando como los organismos de derechos humanos tuvieron que reconstruir pedacito a pedacito lo sucedido, quienes fueron, que compañeros pasaron por cada centro clandestino. Reclamando por los compañeros, por los chicos apropiados, exigiendo que todos y cada uno de los genocidas terminen en la cárcel. Y el dedo acusador de López, a pesar de su segunda desaparición. Su revindicación a la militancia, a sus compañeros, a Patricia Dell Orto, la preocupación por su familia, por sus hijos, su disposición para que todas las cucarachas- "porque salían a la noche, como las cucarachas" -vayan a la cárcel. Y esta vez, Etchecolatz tuvo que escucharlo.Cientos de compañeros  los acompañaron.

Adriana Calvo y Julio Lopez
Presentes!
Ahora y Siempre!
Convocamos mañana a acompañar el testimonio de Chicha Mariani, desde las 9:30 hs.





jueves, 6 de octubre de 2011

MARTES 11: LOS TESTIMONIOS DE ADRIANA CALVO Y JORGE JULIO LOPEZ

Reconocimiento Com.5ta
Hace 34 años fueron secuestrados por la dictadura genocida Adriana Calvo y Jorge Julio López. 
Adriana era docente en la Facultad de Ciencias Exactas de La Plata y militaba en ADIFCE (Asociación Docentes e Investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas) . 
Julio era albañil, vivía en Los Hornos y militaba en la Unidad Básica Juan Pablo Maestre.  
Adriana fue la primera voz de los sobrevivientes en el Juicio a las Juntas y militó incansablemente contra la impunidad desde la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos. Se encontró con Julio en los Juicios por la Verdad en La Plata, tratando de reconstruir lo sucedido y denunciando a los responsables.
Siguieron encontrándose. Juntos esperaron en la sala de testigos el 26 de junio de 2006, día en que declararon para lograr la condena contra Etchecolatz.
López fue secuestrado y desaparecido el mismo día que exigíamos que se reconociera que en nuestro país hubo un genocidio. Adriana murió en diciembre del año pasado, peleando hasta el ultimo día, como toda su vida.
Este martes, otra vez Adriana y Julio estarán juntos, haciendo oír su voz frente a un Tribunal exigiendo el juicio y castigo a todos los genocidas y justicia por todos sus compañeros.
Y todos/as nosotros/as tenemos que estar este martes 11 de octubre al mediodía en 4 y 53 en La Plata, en la audiencia y en la calle peleando por lo mismo que pelearon ellos.

CTA LA PLATA-ENSENADA