Blog que la Secretaría de Derechos humanos Cta La Plata Ensenada utilizó para compartir las novedades del juicio CIRCUITO CAMPS que se llevó adelante desde el 12 de setiembre de 2011 en la ciudad de La Plata.
domingo, 5 de agosto de 2012
lunes, 25 de junio de 2012
25 de junio de 2012 testimonio de Clara Petrakos
Hoy Clara Petrakos declaró en el juicio Circuito Camps, por la apropiación de Pedro Nadal García, su declaración mostró la búsqueda, la desidia del Poder Judicial y todo lo que aún queda pendiente. Esto dijo:
Para explicar como llego a conocer a Pedro, tengo que contar un poco de mi historia y búsqueda:
Mi madre, María Eloísa Castellini, se encuentra desaparecida y se sabe que al rededor del 10 de abril de 1977 dio a luz a una niña, mi hermana, en Pozo de Banfield. Hay numerosos testimonios que dan cuenta de esto, entre ellos, los de Adriana Calvo, Ana Maria Caracoche y Gustavo Caraballo.
Es por esto y por la relación ampliamente probada del policía médico Bergés con los partos y apropiaciones de niños de personas desaparecidas en el llamado circuito Camps que en el año 1986 mi tía inicia una causa con 3 partidas de nacimiento firmadas por Bergés en la que se suponía que alguna de estas 3 personas podía ser mi hermana.
Esta causa, a su vez, era un desprendimiento de una causa iniciada en 1985 por el entonces secretario de Desarrollo Humano y Familia de la Nación, Enrique de Vedia dónde se presentaron por lo menos 11 partidas firmadas por Bergés para solicitar el análisis de esos niños.
También en este año: 1985 el Secretario de Seguridad de la provincia de Buenos Aires presentó una denuncia con motivo de clarificar los nacimientos de hijos de personal policial (con partidas sospechosas) una de ellas constatado por Bergés y 2 constatados por Vidal –médico de la policía-
En el año 1986 o 1987, yo era una niña, pero recuerdo bien que me mostraron una foto escolar de un curso en el cual una de las niñas se suponía podía ser mi hermana.
Pasaron los años y en el año 1997 encontré esta foto y quise saber que había ocurrido. Le pregunté a una tía que había seguido muy de cerca la causa y me explicó que aunque se habían hecho análisis las 3 chicas en un principio cuando todavía no se usaba el método de ADN, una de ella no había descartado ni incluido con el método del HLA, y no se había logrado que el juzgado ordenara repetir los análisis para la obtención de ADN cuando se empezó a usar este método, por lo cual, no se sabía si la niña de la foto era o no mi hermana.
No pude dejar de sorprenderme, ¿cómo podía estar esta duda durante tanto tiempo? Algo tenía que hacer. Tenía que ver a Mercedes, que así se llamaba.
A fines de 1997 intento verla y recién en el tercer intento, un año después lo logro.
Resumiendo, pudimos hablar y entre otras cosas Mercedes me comentó que cuando la pareja que la crió la fue a buscar a la clínica de Bergés, Bergés les preguntó si querían colocarle la fecha real de nacimiento u otra, a lo que ellos respondieron la real. Recordaba haber realizado el análisis y que había dado negativo. También le habían dicho que la clínica se había incendiado y quemado todos los papeles que allí había. Por tanto pensaba, nunca podría saber de su identidad. Le conté que podía hacerse un nuevo análisis, lo hizo y en junio de 1999 se comprobó que era hija de los desaparecidos uruguayos Aída Sanz y Eduardo Gallo.
En mayo del 2001, declaro en el JxlaV en La Plata y menciono el tema de las partidas firmadas por Bergés y la Cámara, teniendo en cuenta que ya en ese momento había 2 personas que habían recuperado su identidad que tenían partidas firmadas por Bergés y otras 2 con partidas firmadas por Vidal, resuelve pedir al Registro Provincial de las Personas todas las partidas firmadas por los policías médicos Bergés y Vidal entre los años 1976 y 1983. Este pedido se hizo en el 2001 y la respuesta llegó un año después.
A la luz de los certificados de nacimientos que ya se conocían firmados por estos médicos, la respuesta recibida por parte del Registro Provincial fue incompleta. Por ejemplo la respuesta de Avellaneda de dónde se conocen 7 partidas firmadas por Bergés (entre ellas la de Pedro como Luis Ferián) fue que no había de aquellos años.
En el año 2003 conocí a la Dra Alonso Morales, de APM filial La Plata y le comenté de mi asombro de que a 18 años de que se conocieran las partidas firmadas por Bergés todavía no se hubiera podido obtener ADN de todas estas personas y realizar la comparación con todo el BNDG. Me comentó que justamente iba a iniciar una causa en el juzgado de Corazza con el fin de que cite a estas personas a tal fin y me mencionó que en por lo menos 2 de estas partidas los que figuraban como padres habían actuado en la Brig de Inv de Quilmes, uno de ellos era Ferián.
Por otra parte, en abril del 2004, a raíz de un recordatorio que salió en Pg12 con las fotos de mis padres, me contactó Silvia Cartasso. Ella había conocido a mi mamá en la facultad de Agronomía y nos encontramos para charlar. Hasta ese momento, yo solo tenía relatos de mis padres por parte de la familia y amigos del colegio. Y en el caso de mi mamá también de compañeros de cautiverio. Todo lo que ella tenía para contarme era nuevo para mí y fuimos al EAAF para tratar de ubicar o saber que había pasado con las personas que ella recordaba relacionada a mis padres. La primera persona que contacta es a Lucy y cuando vamos las 3 juntas al EAAF, entre los recuerdos de las 2 surge el nombre de Jorge Iriarte y a continuación la foto de Hilda M García. A partir de allí, nos relatan los datos que había de su secuestro junto con su hijo menor en Guernica. Y nos dicen: "El marido y el hijo mayor, el que quedó en la vereda, viven en Francia. Pero el menor sigue desaparecido".
Y en ese momento, recordé una de las partidas firmadas por Bergés que me había llamado la atención ya que no se anotaba a un bebé recién nacido sino a un niño de casi un año. Era una partida del 26 de mayo del 76 dónde daba cuenta de un nacimiento el 20 de junio del 75 en Wilde Avellaneda, justamente quien figuraba como padre era policía de la BQ.
Ahí sentí como piezas de rompecabezas que encajaban. El secuestro había sido en Guernica (que yo en ese momento pensé que era cerca de Quilmes), las fechas coincidían y encima la partida la firmaba Bergés.
Nos fuimos. Por el camino Lucy dice: "Qué casualidad, una sobrina mía está de novia con un muchacho que estuvo exiliado en Francia, que tiene la madre y el hermano desaparecidos..." Cuando preguntó a su sobrina no lo podíamos creer: era el mismo, Carlos Nadal!
Con Silvia estábamos seguras de que era el mismo caso y queríamos llamar a Jorge Nadal para decirle, pero en el EAAF nos dijeron que no podíamos ilusionar a un padre con una presunción nuestra. Allí uno de los antropólogos que trabajaba con la Dra Alonso de Abuelas, nos comentó que el Dr Corazza estaba citando gente con partidas firmadas por Bergés para hacerles el ADN, había que pedirle que lo cite. Cuando hablé con la Dra para decirle, nos comentó que el Dr Corazza ya lo había citado 2 veces sin obtener respuesta. Esto era, supimos después, porque lo citaba al domicilio de la apropiadora dónde Pedro hacía rato que ya no vivía. Ahí busco en la guía de teléfono por internet y encuentro un teléfono a nombre de Luis Ferián con un domicilio distinto al que lo estaban citando y se lo envío a la Dra Morales para que lo presente en el Juzgado.
Mientras tanto, Silvia llamaba a Jorge Nadal para comentarle que había conocido a su compañera e hijos y quedaron que cuando el fuera por Bs As iba a ir a visitarla. Sin comentarle nada de la partida de Bergés por lo que habíamos quedado con los antropólogos.
En septiembre del 2004 Jorge viene a Buenos Aires, se encuentra con Silvia y ahí lo conozco, decidimos con Silvia contarle lo que suponíamos y entonces se entrevista con el Dr Corazza para pedirle que cite a quién podía ser su hijo. Y antes de irse a San Luis fue al lugar dónde trabajaba a verlo. Finalmente Pedro recibe la citación, concurre, acepta hacerse el análisis y a fines de octubre del 2004 conoce su identidad. Esto es 19 años después de que secretario de Desarrollo Humano y Familia de la Nación presentara en una causa acá en la Plata su partida de nacimiento para que se investigue.
El caso de Pedro es el tercero que se conoce hasta ahora en dónde Bergés firmó la partida de una persona apropiada luego del secuestro y desaparición de su madre. Los otros 2 casos son el de Mercedes Gallo Sanz que comenté y el de Carlos Delia que recuperó su identidad en el 95, también en una causa que se desprende de la causa de Vedia.
Quiero resaltar entonces que en el año 1985 se realizó la denuncia con las partidas firmadas por Bergés y que si el poder judicial hubiese actuado mejor en aquel momento, Carlos podría haber recuperado su identidad 10 años antes, Mercedes 14 años antes y Pedro 19 años antes. Y es incomprensible que aun hoy hay numerosas causas iniciadas hace muchísimo tiempo que no se investigan, que no se llega a los análisis, por ejemplo la causa iniciada por Bertoncello en 1985 que mencioné antes aun no se ha conseguido el análisis de esas personas que podrían ser hijos de desaparecidos. Para uno de ellos ya es tarde, falleció en el 2006.
lunes, 14 de noviembre de 2011
19 y 20 AUDIENCIAS
Reproducimos notas del Diario Diagonales sobre ambas audiencias:
Con las declaraciones de la perito de la Comisión Provincial por la Memoria,
Claudia Bellingeri, quien reveló que la pequeña Clara Anahí estaba fichada como
“delincuente subversiva” por la inteligencia de la policía bonaerense; del
cuñado de una víctima, Florencio Gabriel Quiroga; y de la hija de la ex mujer
de un acusado, Viviana Cantín; concluyó ayer la etapa testimonial por el ataque
del 24 de noviembre de 1976 a la casa de calle 30 entre 56 y 57, donde fueron
asesinadas, al menos, cinco personas y robada la bebe de tres meses, Clara
Anahí, a quien su abuela María Isabel “Chicha” Chorobik de Mariani continúa
buscando.
En la audiencia de hoy del juicio a 26 imputados, declararán testigos por los delitos de lesa humanidad cometidos en comisaría Quinta de La Plata, que junto con los centros clandestinos de detención que funcionaron en el Destacamento de Arana y la Brigada de Investigaciones, formaron parte de la red de centros del Circuito Camps.
El ataque a la casa de calle 30 Nº1136 entre 55 y 56 es el primero de los casos más destacados que se ventilarán en este juicio, que investiga los crímenes cometidos en tres centros clandestinos de detención que funcionaron bajo el ámbito de la Policía Bonaerense durante la dictadura de 1976-1983, y en el que están imputados 22 policías, tres militares y un civil.
En el debate se investigarán, además, los casos de los secuestros de los estudiantes secundarios de la “La noche de los Lápices”, ocurrida el 16 de septiembre de 1976; el secuestro del “grupo Graiver” y parte del gobierno de Bidegain; y el secuestro del periodista y dueño del diario La Opinión, Jacobo Timmerman, entre muchos de los 283 casos de secuestros, muertes, desapariciones y apropiaciones de menores.
En la audiencia de hoy declararán los testigos Oscar Bustos, Rubén Saposnik y Mario Colonna, por los hechos ocurridos en la comisaría Quinta. Esa seccional integraba junto con el Destacamento de Arana y la Brigada de Investigaciones, el “circuito” de centros que llevan el nombre del jefe de la policía bonaerense durante la dictadura, coronel Ramón Camps.
TESTIMONIOS. En la audiencia de ayer declararon tres testigos por los hechos ocurridos en la casa del matrimonio Daniel Mariani y Diana Teruggi, donde fueron asesinados la mujer, y los militantes peronistas Daniel Mendiburu Eliçabe, Roberto César Porfidio, Juan Carlos Peiris y Alberto Oscar Bossio, y fue robada la beba Clara Anahí, hechos por los que están imputados Rodolfo Aníbal Campos, Miguel Etchecolatz, Hugo Guallama, Carlos García, Domingo Almeida y Elizardo Luján.
Una de ellas fue la perito judicial de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), Claudia Bellingeri, quien proyectó documentos del Archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (Dippba) sobre esos hechos y las víctimas.
“Hemos expuesto las fichas que tenían Daniel Mariani y Diana Teruggi y las otras víctimas del ataque a casa de calle 30. Y también hemos mostrado la ficha que se elaboró sobre Clara Anahí. Tal vez eso sea lo más llamativo, porque nos impone preguntarnos cómo fue que Clara Anahí llegó a tener esta ficha a los cuatro meses de vida. Cómo fue que esa niña llegó a ser considerada una delincuente subversiva”, se preguntó Bellingeri tras declarar.
Ante los jueces, la perito mostró fichas y legajos que habían sido archivados por la policía bajo el rótulo “Mesa DS”, siglas de Delincuentes Subversivos.
“En la primer foja del legajo, lo que tenemos es el relato de la Unidad Regional La Plata, que cuenta el 25 de noviembre lo que había ocurrido el 24”, comenzó la perito a explicar al público y al Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1.
Relató también que ese legajo se completaba con materiales de prensa, de “artículos de medios locales que reproducen la información policial sin dar nombres, aunque habla de un policía muerto y siete delincuentes subversivos”, detalló.
“Además destaca la presencia en el lugar del jefe de la policía, Ramón Camps, del jefe del primer cuerpo de Ejército, Carlos Suarez Manson, y del jefe de la Décima Brigada de Infantería, Adolfo Sigwal. Este es el primer archivo que aparece que deja registro del ataque a la casa de calle 30”, completó.
También exhibió el pedido de investigación elevado desde el Batallón de Inteligencia 601 a la Dippba solicitando se investiguen datos sobre la ginecóloga y la dentista que atendieron a Diana Teruggi y a Daniel Mariani, y mostró fichas y legajos de las víctimas del ataque a la casa de calle 30.
“Algunas de las víctimas tenían órdenes de captura previas al 24 de noviembre, lo que da cuenta de cómo fue la persecución política a la militancia. Los documentos de la inteligencia policial que hemos aportado a la justicia permiten ver como se articuló esa persecución a militantes que luego fueron detenidos-desaparecidos y es un dato no menor saber que venían siguiendo esta participación política”, dijo.
Pero también, la perito mostró los legajos de Chicha Mariani, con los que se evidenció el seguimiento a la mujer y a otras Abuelas, incluso con posterioridad a 1983, tras la caída de la dictadura militar.
AUDIENCIA 19: FINALIZAN LOS TESTIMONIOS DE CALLE
30
En la audiencia de hoy del juicio a 26 imputados, declararán testigos por los delitos de lesa humanidad cometidos en comisaría Quinta de La Plata, que junto con los centros clandestinos de detención que funcionaron en el Destacamento de Arana y la Brigada de Investigaciones, formaron parte de la red de centros del Circuito Camps.
El ataque a la casa de calle 30 Nº1136 entre 55 y 56 es el primero de los casos más destacados que se ventilarán en este juicio, que investiga los crímenes cometidos en tres centros clandestinos de detención que funcionaron bajo el ámbito de la Policía Bonaerense durante la dictadura de 1976-1983, y en el que están imputados 22 policías, tres militares y un civil.
En el debate se investigarán, además, los casos de los secuestros de los estudiantes secundarios de la “La noche de los Lápices”, ocurrida el 16 de septiembre de 1976; el secuestro del “grupo Graiver” y parte del gobierno de Bidegain; y el secuestro del periodista y dueño del diario La Opinión, Jacobo Timmerman, entre muchos de los 283 casos de secuestros, muertes, desapariciones y apropiaciones de menores.
En la audiencia de hoy declararán los testigos Oscar Bustos, Rubén Saposnik y Mario Colonna, por los hechos ocurridos en la comisaría Quinta. Esa seccional integraba junto con el Destacamento de Arana y la Brigada de Investigaciones, el “circuito” de centros que llevan el nombre del jefe de la policía bonaerense durante la dictadura, coronel Ramón Camps.
TESTIMONIOS. En la audiencia de ayer declararon tres testigos por los hechos ocurridos en la casa del matrimonio Daniel Mariani y Diana Teruggi, donde fueron asesinados la mujer, y los militantes peronistas Daniel Mendiburu Eliçabe, Roberto César Porfidio, Juan Carlos Peiris y Alberto Oscar Bossio, y fue robada la beba Clara Anahí, hechos por los que están imputados Rodolfo Aníbal Campos, Miguel Etchecolatz, Hugo Guallama, Carlos García, Domingo Almeida y Elizardo Luján.
Una de ellas fue la perito judicial de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), Claudia Bellingeri, quien proyectó documentos del Archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (Dippba) sobre esos hechos y las víctimas.
“Hemos expuesto las fichas que tenían Daniel Mariani y Diana Teruggi y las otras víctimas del ataque a casa de calle 30. Y también hemos mostrado la ficha que se elaboró sobre Clara Anahí. Tal vez eso sea lo más llamativo, porque nos impone preguntarnos cómo fue que Clara Anahí llegó a tener esta ficha a los cuatro meses de vida. Cómo fue que esa niña llegó a ser considerada una delincuente subversiva”, se preguntó Bellingeri tras declarar.
Ante los jueces, la perito mostró fichas y legajos que habían sido archivados por la policía bajo el rótulo “Mesa DS”, siglas de Delincuentes Subversivos.
“En la primer foja del legajo, lo que tenemos es el relato de la Unidad Regional La Plata, que cuenta el 25 de noviembre lo que había ocurrido el 24”, comenzó la perito a explicar al público y al Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº1.
Relató también que ese legajo se completaba con materiales de prensa, de “artículos de medios locales que reproducen la información policial sin dar nombres, aunque habla de un policía muerto y siete delincuentes subversivos”, detalló.
“Además destaca la presencia en el lugar del jefe de la policía, Ramón Camps, del jefe del primer cuerpo de Ejército, Carlos Suarez Manson, y del jefe de la Décima Brigada de Infantería, Adolfo Sigwal. Este es el primer archivo que aparece que deja registro del ataque a la casa de calle 30”, completó.
También exhibió el pedido de investigación elevado desde el Batallón de Inteligencia 601 a la Dippba solicitando se investiguen datos sobre la ginecóloga y la dentista que atendieron a Diana Teruggi y a Daniel Mariani, y mostró fichas y legajos de las víctimas del ataque a la casa de calle 30.
“Algunas de las víctimas tenían órdenes de captura previas al 24 de noviembre, lo que da cuenta de cómo fue la persecución política a la militancia. Los documentos de la inteligencia policial que hemos aportado a la justicia permiten ver como se articuló esa persecución a militantes que luego fueron detenidos-desaparecidos y es un dato no menor saber que venían siguiendo esta participación política”, dijo.
Pero también, la perito mostró los legajos de Chicha Mariani, con los que se evidenció el seguimiento a la mujer y a otras Abuelas, incluso con posterioridad a 1983, tras la caída de la dictadura militar.
AUDIENCIA 20:
EL CIRCUITO ARANA- BRIGADA-
QUINTA
Tres
sobrevivientes relataron sus secuestros y revivieron su cautiverio en los
centros clandestinos de detención de Arana, comisaría Quinta, Brigada de
Investigaciones de La Plata y otras dependencias bonaerenses, en el juicio por
los crímenes de lesa humanidad cometidos en el circuito Camps que tiene por
imputados a 22 policías, tres militares y un civil. Como se tomó el criterio de
abordar los casos en orden cronológico, ayer hablaron ante los jueces del
Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOCF) Nº1 los sobrevivientes Daniel Oscar
Bustos y Mario Ernesto Colonna, ambos secuestrados y torturados en Arana a
mediados de 1976. El segundo relató su secuestro y la desaparición de su
hermano, señaló al capitán Gustavo Adolfo Cacivio, responsable de la Side La Plata
en la dictadura, como el hombre que lo interrogó antes de ser llevado a la
tortura y denunció al mediático ex comisario Luis Vicat como integrante de la
Dirección de Inteligencia policial. También testimonió Fernando Eustaquio
Adamow, quien contó que fue secuestrado en dos oportunidades, y recordó que en
la seccional de diagonal 74, entre 23 y 24, permaneció cautivo durante 60 días.
La vigésima audiencia del juicio arrancó a las 10.30 en el ex teatro de la Amia, en 4 entre 51 y 53, con los casos de secuestro y desaparición tomados en orden cronológico, lo que se espera que revele cómo se fueron organizando los centros clandestinos que funcionaron a partir de marzo de 1976 bajo la órbita de la policía Bonaerense. Los primeros testigos contaron sus desapariciones ocurridas en junio de ese año.
Ernesto Colonna fue diputado provincial en 2003, y actualmente es subsecretario de relaciones interprovinciales en Rio Negro. Viajó desde la ciudad rionegrina de Cinco Saltos para contar que junto a su hermano Juan Carlos, quien aún permanece desaparecido, fue secuestrado alrededor de las 3 de la mañana del 30 de julio en su departamento de 68 Nº 621.
“El 29 de julio, me acuerdo muy bien, estábamos en el departamento con un grupo de amigos y como era el único que tenía televisión habían venido a ver un partido que jugaba este club que juega ahora los sábados, River, con Cruzeiro”, chanceó Colonna y provocó risa en la sala.
El testigo recordó que en su departamento estaba Carolina de Lugones, que había viajado desde Neuquén a buscar a su hijo, David Lugones, quien según supieron por Monseñor Plaza, había sido secuestrado por el Batallón de Infantería de Marina Nº3 (BIM3).
Pero esa noche, contó, se los llevaron a él y a su hermano, ambos militantes peronistas.
“Supe que era a Juan Carlos a quien venían a buscar. Él militaba en la Juventud Peronista y era secretario de organización en la Unidad Básica del barrio El Churrasco, en Tolosa”, contó. Y recordó que en diferentes autos fueron llevados por sus secuestradores a realizar una recorrida por ese barrio y Ringuelet donde secuestraron a otros militantes, entre ellos al Secretario General del local, Alberto Perego.
Colonna estaba casado, tenía una hija de tres años y esperaba otra. Trabajaba en el frigorífico Swift y su hermano en el Astillero Río Santiago y sabían lo que estaba pasando. “Sabíamos que estaban secuestrando y asesinando compañeros”, recordó.
Según el testigo, todos fueron llevados al centro clandestino de Arana que funcionó en la estancia La Armonía, que hoy pertenece al regimiento Nº 7. Explicó que allí todos fueron torturados con picana eléctrica y que a su hermano y un grupo de compañeros les hicieron simulacros de fusilamiento.
Antes de ser torturado, Colonna fue interrogado en un escritorio donde pudo ver a quien identificó como “el capitán Cacivio”, de la Side de La Plata.
“En Arana estuvimos con mi hermano hasta el sábado 8 de agosto. Ahí todos los días a él y a Perego los sacaban, los golpeaban, les hacían simulacros de fusilamientos”, recordó.
El periplo del testigo continuó por la Brigada de Quilmes, donde permaneció hasta el 30 de noviembre, cuando fue trasladado a la comisaría Tercera de Valentín Alsina. El 14 de diciembre del '76 fue trasladado a la Unidad 9, donde fue recibido con una golpiza que el año pasado relató ante el mismo tribunal durante el juicio a los 14 penitenciarios. Finalmente fue llevado a la cárcel de Caseros y liberado en 1981.
“Los gritos de las mujeres son imborrables”
Daniel Oscar Bustos militaba en la JP cuando el 28 de julio fue interceptado en Las Flores cuando viajaba hacia La Plata, y traslado al regimiento de Azul. Volvía de Olavarría, donde se había escondido luego de que el 24 de marzo de 1976 la dictadura allanara su casa. El testigo relató ayer su secuestro en Arana y revivió los horrores de la tortura.
“Estaba exiliado en Olavarría y me tuve que volver porque hacían rastrillajes manzana por manzana y comprometía a mis familiares”, relató el testigo. Y recordó que fue interceptado por la policía caminera de Las Flores y entregado al Ejército, que después de torturarlo en el Regimiento de Azul, lo trasladó a La Plata.
Al destacamento de Arana llegó el 30 de julio de 1976 y permaneció detenido hasta agosto.
“Estábamos todos en un cuarto, atados con alambre en manos y pies, encapuchados, tirados boca abajo”, contó, y recordó que las torturas eran permanentes: “Todavía lo recuerdo, es imborrable, escuchar los gritos desgarradores de las mujeres siendo torturadas”.
El testigo fue trasladado en agosto a la comisaría de Valentín Alsina y luego a la U9 de donde fue liberado el 29 de noviembre de 1980.
La vigésima audiencia del juicio arrancó a las 10.30 en el ex teatro de la Amia, en 4 entre 51 y 53, con los casos de secuestro y desaparición tomados en orden cronológico, lo que se espera que revele cómo se fueron organizando los centros clandestinos que funcionaron a partir de marzo de 1976 bajo la órbita de la policía Bonaerense. Los primeros testigos contaron sus desapariciones ocurridas en junio de ese año.
Ernesto Colonna fue diputado provincial en 2003, y actualmente es subsecretario de relaciones interprovinciales en Rio Negro. Viajó desde la ciudad rionegrina de Cinco Saltos para contar que junto a su hermano Juan Carlos, quien aún permanece desaparecido, fue secuestrado alrededor de las 3 de la mañana del 30 de julio en su departamento de 68 Nº 621.
“El 29 de julio, me acuerdo muy bien, estábamos en el departamento con un grupo de amigos y como era el único que tenía televisión habían venido a ver un partido que jugaba este club que juega ahora los sábados, River, con Cruzeiro”, chanceó Colonna y provocó risa en la sala.
El testigo recordó que en su departamento estaba Carolina de Lugones, que había viajado desde Neuquén a buscar a su hijo, David Lugones, quien según supieron por Monseñor Plaza, había sido secuestrado por el Batallón de Infantería de Marina Nº3 (BIM3).
Pero esa noche, contó, se los llevaron a él y a su hermano, ambos militantes peronistas.
“Supe que era a Juan Carlos a quien venían a buscar. Él militaba en la Juventud Peronista y era secretario de organización en la Unidad Básica del barrio El Churrasco, en Tolosa”, contó. Y recordó que en diferentes autos fueron llevados por sus secuestradores a realizar una recorrida por ese barrio y Ringuelet donde secuestraron a otros militantes, entre ellos al Secretario General del local, Alberto Perego.
Colonna estaba casado, tenía una hija de tres años y esperaba otra. Trabajaba en el frigorífico Swift y su hermano en el Astillero Río Santiago y sabían lo que estaba pasando. “Sabíamos que estaban secuestrando y asesinando compañeros”, recordó.
Según el testigo, todos fueron llevados al centro clandestino de Arana que funcionó en la estancia La Armonía, que hoy pertenece al regimiento Nº 7. Explicó que allí todos fueron torturados con picana eléctrica y que a su hermano y un grupo de compañeros les hicieron simulacros de fusilamiento.
Antes de ser torturado, Colonna fue interrogado en un escritorio donde pudo ver a quien identificó como “el capitán Cacivio”, de la Side de La Plata.
“En Arana estuvimos con mi hermano hasta el sábado 8 de agosto. Ahí todos los días a él y a Perego los sacaban, los golpeaban, les hacían simulacros de fusilamientos”, recordó.
El periplo del testigo continuó por la Brigada de Quilmes, donde permaneció hasta el 30 de noviembre, cuando fue trasladado a la comisaría Tercera de Valentín Alsina. El 14 de diciembre del '76 fue trasladado a la Unidad 9, donde fue recibido con una golpiza que el año pasado relató ante el mismo tribunal durante el juicio a los 14 penitenciarios. Finalmente fue llevado a la cárcel de Caseros y liberado en 1981.
“Los gritos de las mujeres son imborrables”
Daniel Oscar Bustos militaba en la JP cuando el 28 de julio fue interceptado en Las Flores cuando viajaba hacia La Plata, y traslado al regimiento de Azul. Volvía de Olavarría, donde se había escondido luego de que el 24 de marzo de 1976 la dictadura allanara su casa. El testigo relató ayer su secuestro en Arana y revivió los horrores de la tortura.
“Estaba exiliado en Olavarría y me tuve que volver porque hacían rastrillajes manzana por manzana y comprometía a mis familiares”, relató el testigo. Y recordó que fue interceptado por la policía caminera de Las Flores y entregado al Ejército, que después de torturarlo en el Regimiento de Azul, lo trasladó a La Plata.
Al destacamento de Arana llegó el 30 de julio de 1976 y permaneció detenido hasta agosto.
“Estábamos todos en un cuarto, atados con alambre en manos y pies, encapuchados, tirados boca abajo”, contó, y recordó que las torturas eran permanentes: “Todavía lo recuerdo, es imborrable, escuchar los gritos desgarradores de las mujeres siendo torturadas”.
El testigo fue trasladado en agosto a la comisaría de Valentín Alsina y luego a la U9 de donde fue liberado el 29 de noviembre de 1980.
TESTIMONIO. El tercer testigo fue
Fernando Eustaquio Adamow, quien fue secuestrado dos veces dos veces en Mar del
Plata. La segunda vez fue el 23 de febrero de 1977. Fue trasladado a La Plata,
y pasó por la Brigada de Investigaciones y la comisaría Quinta.
Según relató, después de diez días en la Brigada fue trasladado a la seccional de diagonal 74, donde permaneció 60 días.
Según relató, después de diez días en la Brigada fue trasladado a la seccional de diagonal 74, donde permaneció 60 días.
martes, 8 de noviembre de 2011
17 AUDIENCIA. CALLE 30.FORASTIERO DETENIDO POR FALSO TESTIMONIO
Lunes 7 de noviembre.- Hoy continuaron las audiencias con testimonios de los hechos de calle 30. En primer lugar, declaró Mauricio Jorge Peiris, hermano de Juan Carlos Peiris, uno de los asesinados en la calle 30.
Peiris realizó un conmovedor relato, que reflejó el efecto de la desaparición en su entorno familiar.
Contó que vio a su hermano por última vez en Bahía Blanca -a mediados de 1976- y no supo nunca más nada de él hasta 27 años después, cuando se encontró con Chicha Mariani quien le contó lo sucedido.
Relató que Juan Carlos escapó de la persecución del Quinto Cuerpo de Ejército y luego la policía lo buscó en su casa. Por ese motivo, desistió por cuestiones de seguridad de encontrarse con Juan Carlos, que se iba de Bahía Blanca. " ... sin saber que hubiera sido la última vez que lo veía".
Peiris relató luego que cuando llegó a la casa de su madre, donde vivía su hermano, la encontró saqueada y lamentó que "había cosas que tenían que ver con la vida, con la historia. La clásicas cajas con las fotos de cartón grueso de los abuelos, hasta las últimas..."
Verónica Bogliano le preguntó como continuó su vida. "Fue muy difícil, con mucho miedo, un miedo que yo no se describir,
un miedo muy especial, no creo que se pueda entender si uno no pasa por esa
situación. Miedo por mi, por mi familia, a que mi hermano se comunique y lo
descubran, cuando llegaba a mi casa y doblaba la esquina miedo de encontrar un autos
policial, cada vez que sonaba el teléfono o golpeaban la puerta. Hasta
convencido que me iban a agarrar a mí"
Contó que se fue de Bahía Blanca, vivió en varios pueblos y que durante 27 años la ilusión de que estuviera vivo, perdido, se mezclaba con la duda de si lo habrían arrojado al mar o torturado hasta morir.
Durante el año 1976 recibió algunas cartas de Juan Carlos que destruía por seguridad, y luego ante el silencio "le seguí contando a mi mamá cartas que no existían"
Luego declaró Mabel susana Suárez, quien fuera concubina de Guallama. Suárez solicitó que los imputados se retiraran de la sala, cosa que inicialmente Guallama se negaba a hacer.
Suárez relató que Guallama la llevó a calle 30, le contó del operativo que allí se había realizado, que él mató por la espalda a una chica que salía con un bebé y que luego sacó a la beba y la llevó a un auto.
Durante el relato, surgió también el maltrato al que sometió Guallama a su familia, del cual afirmó que nunca se recuperó.También el ataque a tiros al novio de su hija, dentro de la casa familiar.
Suárez contó que posteriormente salió en el diario una nota sobre calle 30 y que una amiga -de la cual ante preguntas de la defensa se negó a dar el nombre- le aconsejó concurrir a la Comisión por la Memoria y denunciar los hechos.
Relató también que Guallama al momento de la "visita" a calle 30, le mencionó que era amigo de una partera, que vivía en calle 60 o 61 yendo de 30 a circunvalación, lo cual de alguna manera se relacionaba con lo sucedido.
Desde el estrado, pudo percibirse que en forma constante durante la declaración, sonó el teléfono de Suárez.
A continuación, declaró quien al momento de los hechos era el Jefe de la Delegación de la Policía Federal, Juan Rafael Pochelou. La declaración fue brevísima, ya que a poco de comenzar, al describir como había llegado a la casa Mariani -lo que implicó autoincriminarse- el Tribunal decidió suspender la declaración testimonial por mayoría.
Finalmente, declaró quien fuera el Jefe de Infanteria (1 y 60) durante la dictadura. Justicia Ya advirtió que se encontraba imputado en causas que se encuentran en la instrucción, por lo cual solicitó que el testimonio se ciñera a los hechos de calle 30.
Forastiero realizó una declaración contradictoria, que pronto se tornó insostenible y provocó la indignación del público y de las partes, por el descaro con el cual "no recordaba", o pretendía que su presencia en
la casa Mariani había sido "de paso, para preguntar a quién habian
herido". Forastiero logró lo que pocos: en un momento se escuchó a Cozzani decir "qué hijo de puta!" .
El interrogatorio fue muy prolongado y luego de un cuarto intermedio -de cinco minutos, que se convirtieron en más de treinta- donde el testigo permaneció sentado en el estrado, el Tribunal le informó que debido a las contradicciones, reticencias y negativas, quedaba detenido a disposición del Juzgado de turno por el delito de falso testimonio.
Al finalizar la audiencia, se informó que el Tribunal decidió denegar por extemporáneo el pedido de la defensa de Etchecolatz, quien había solicitado un perito planimétrico y uno balístico para la inspección ocular de calle 30 mañana.
Ante esta circunstancia, Etchecolatz desistió de presenciar la inspección, por lo que se hará sin imputados a partir de las 12 del mediodía.
Secretaría DDHH CTA La Plata-Ensenada
martes, 1 de noviembre de 2011
16 AUDIENCIA: LA VOZ DE LOS GENOCIDAS
Fue una larga jornada la de hoy. Etchecolatz declarando nuevamente, aconsejando a los "jovenes querellantes" que busquen la verdad mientras sembraba más mentiras sobre los sucesos de la casa Mariani y el destino de Clara Anahí. Reconociò haber estado en el techo, junto a Camps, e intentó cargar toda la responsabilidad de lo sucedido en el personal del Ejército. Pidió una "reconstrucción del hecho" con perios balísticos y planimétricos.
Monseñor Graselli, secretario del Vicario Castrense Tortolo, quien recolectó más de 2500 fichas de pedidos de familiares durante la dictadura, no logró ninguna respuesta del Ministerio del Interior y no recuerda absolutamente nada ni a nadie.
La declaración de Graselli motivó un pedido al Tribunal de la abogada que representa a Chicha Mariani, ya que no se le había informado a las partes que declararía en el día de hoy. Justicia Ya solicitó que el testimonio no incluyera preguntas sobre hechos del Pozo de Banfield, ya que en el año 2008 -y sin resolución judicial a la fecha- imputó a Graselli junto a los demas genocidas del Pozo de Banfield.
Luego testimoniaron los policías Urquiza y Torres. Justicia Ya solicitó en ambos casos que los testimonios no incluyeran preguntas sobre hechos sucedidos en Arana, donde ambos fueron imputados por la querella en el año 2008-.
Torres, si bien dijo desconocer los hechos de calle 30, reconociò la existencia de desaparecidos en la Comisaría Quinta y recordó un operativo luego del cual llevaron a las víctimas a esa repartición. Por la descripción, resultaría ser el operativo en el cual fueron secuestrados Campano, De la Cuadra, Baratti, Bonín y Fraccaroli.
También destacó que Machuca -imputado en esta causa solo por sucesos de la Brigada de Investigaciones- quien iba de civil a la Comisaría, entraba y pasaba incluso al "area restringida".
Finalmente -tampoco anunciado para el día de hoy- declaró quien era chofer de Camps, Enrique Alberto Gil. Relató que lo llevó a Camps a la calle 30, pero que luego "lo perdió de vista".El próximo lunes continuarán las audiencias.
Secretaria DDHH CTA La Plata-Ensenada
lunes, 31 de octubre de 2011
15 AUDIENCIA: CALLE 30 Y BRIGADA DE INVESTIGACIONES
En primer término, declaró Nieves Luján Acosta, sobreviviente de la Brigada de Investigaciones de La Plata y el Pozo de Banfield.
Acosta comenzó relatando su militancia en una Unidad Básica de La Plata, donde militaba junto a Daniel Mariani, Graciela Médici, Aued y Laura Carlotto, entre otros compañeros.
Contó que fue secuestrado de su domicilio junto con su esposa el 3 de agosto de 1977 y llevado a la Brigada, donde compartió cautiverio con Aued, Médici, Guido Carlotto, Cañas y Lidia Fernandez. Allí presos comunes le daban la comida que venía del Cuartel de Bomberos. Relató que durante la tortura pudo identificar al Subcomisario Trotta.
Luego fue llevado al Pozo de Banfield donde también pudo ver a la familia Moreno, Rafael Perrota, Iglesias, Aguero, Faiad, Cattanese entre otros. Finalmente el 13 de octubre de 1977 fue llevado a la Comisaría de Valentín Alsina, donde permaneció -en condición de desaparecido- hasta el 13 de diciembre de 1978.
Acosta, a pesar de haber declarado en la Causa 44, en el Juicio por la Verdad y en el juicio contra Miguel Osvaldo Etchecolatz, por primera vez resulta caso del juicio -ya que anteriormente solo habia testimoniado por algunos casos vistos en su detención- y por primera vez, también pudo relatar que su esposa también compartió el cautiverio. Contó que ella tuvo secuelas físicas y psíquicas y que le había pedido expresamente que no la mencionara por el temor que le producía que la citaran a declarar.
Luego continuó declarando Ana María Bossio, quien relató que su hermano Alberto Bossio, médico y Subdirector de Sanidad de la UNLP- militaba en Montoneros y había pasado a la clandestinidad en el año 1975.
Ana María relató que su hermano pasó por su casa y le dijo que la casa de calle 30 estaba "quemada" y había que sacar del lugar a dos criaturas. Una era Clara Anahi, y la otra Cecilia Porfidio. Contó que al llegar al lugar, luego de escuchar la explosión, un vecino le contó que su hermano había muerto en el techo de la casa, luego de gritar "Viva la patria, viva Montoneros!". Relató también que su esposo Leonardo Miceli fue asesinado por la CNU durante la dictadura.
Continuó Nilda Aued, hermana y cuñada de dos víctimas de la Brigada de Investigaciones que continúan desaparecidos: Roberto Aued y Graciela Médici. Nilda militaba en la misma Unidad Básica y Ddaniel Mariani solía quedarse a dormir en su casa, al igual que Laura Carlotto.
Contó que fue a la casa de su hermano y un vecino le dijo que no entrara, que se los habian llevado envueltos en frazadas y habían matado a Daniel Mariani en la puerta del lugar.
Nilda contó también que en el hecho intervino la Comisaría 4ta, ya que junto con Estela Carlotto etiraron la llave de la casa en ese lugar.
Tres meses después supo que su hermano y cuñada estaban en la Brigada, por los dichos de Guido Carlotto. Y años después, Nieves Acosta le contó que vio a hermano en el Pozo de Banfield y a Graciela embarazada ya de seis meses.
Finalmente declararon los médicos policiales Nestor De Tomas y Héctor Darbón, quienes firmaron los certificados de defunción de las víctimas de calle 30. Tal como en sus testimonios previos en el Juicio por la Verdad negaron haber hecho los reconocimientos, justificando esto en la forma de trabajo de la época.
Declaró también Héctor Amuchástegui, Jefe de Logística del Regimiento 7, quien participó en el operativo de Calle 30. Justicia Ya solicitó que el testimonio se ciñera exlcusivamente a ese hecho, por encontrarse Amuchástegui imputado por el rol que cumplió durante la última dictadura. Tal como en testimonios anteriores, negó que el Ejército haya disparado la bazooka o mortero.
Al finalizar la jornada, como ya resulta una cosstumbre, Cozzani pidió ampliar su declaración testimonial, sobre los hechos de calle 30. Manifestó su enojo con la cobardía de Amuchastegui y negó tener algún tipo de pacto con Etchecolatz, quien también solicitó ampliar su indagatoria. El Tribunal, dado lo avanzado de la jornada, decidió postergarla para el día martes.
miércoles, 26 de octubre de 2011
14 AUDIENCIA HAY JUECES QUE NO SABEN QUE INVESTIGAN...
Leotta realizó un detallado relato de las vivencias que como vecino tuvo el día del ataque y remarcó que si bien había numeroso personal del Ejército -oficiales y colimbas- quienes disparaban eran los que estaban de civil y con armas de grueso calibre.
Relató luego que la almacenera del lugar "La Gallega" le contó que Clara Anahi salió viva solamente con su manito herida. Ante preguntas del defensor, afirmó que la almacenera lo contó con absoluta seguridad.
Leotta contó que tenía militancia política y sindical, que durante la dictadura fue dejado cesante de su trabajo en los talleres del Ferrocarril y que por eso la almacenera lo consideró "del palo" y le contó lo sucedido, explicandole a un defensor que en esa época las cosas que pasaban uno no se las contaba a cualquiera.
Leotta afirmó que no vio ningún incendio, y que si lo hubo, habrá sido muy pequeño.
Contó también que la esposa de un vecino perdió su embarazo, producto de la terrible explosión que produjo la bazooka o mortero que tiraron sobre la calle 30.
Luego declaró Liliana Stancatti, también vecina del lugar. Su testimonio graficó lo que vivió la ciudad de La Plata durante la última dictadura militar. Contó sus vivencia del ataque, el encuentro posterior con un policía en su lugar de trabajo, quien aseveró que Clara Anahi había sobrevivido al ataque y se encontraba en manos de "un alto jefe de policía cuya esposa no podía tener hijos". Pero también relató como presenció durante el verano del año 77 un secuestro de un estudiante de la Facultad de Ciencias Exactas y de su pareja, circunstancia que duró casi un día, en el que todos los vecinos tuvieron prohibido salir a la calle.
Stancatti relató que con posterioridad supo que se trataba de uno de los hijos de Hebe de Bonafini.
Posteriormente el Tribunal informó que recibió por parte del Juzgado del Dr. Corazza un oficio solicitando que los policías Buzzeto y Gómez no sean citados a declaración testimonial, habida cuenta de que se encuentran imputados por la Fiscalía por los hechos de calle 30. Sin embargo el Tribunal resolvió mantener las declaraciones -aunque se pospusieron para el dia 3 de enero- ya que si bien se ha pedido su indagatoria y detención, no hay ninguna resolución del Juzgado al respecto.
Recordemos que el pedido de detención e indagatoria obra en la causa desde el año 2007.
Por otra parte, el intercambio de oficios entre Juzgado y Tribunal permitió comprobar que el Juzgado N 1 no tiene conocimiento cabal del estado procesal de las causas a su cargo (en especial la 208/SE, causa que unifica Quinta Brigada y Arana en función de hechos e imputados no elevados a juicio) ni voluntad de ningún tipo de llamar a declaración indagatoria a más imputados por estos casos.
Esta situación ha sido denunciada largamente por Justicia Ya, porque se ha convertido en una metodología de juzgamiento funcional a la impunidad: elevar a juicio las causas con algunos represores y dejar en causas "residuales" el grueso de las imputaciones.
El día lunes y martes continuarán las audiencias con testigos de los hechos de calle 30.-
Secretaría de Derechos Humanos CTA Regional La Plata-Ensenada
13 y 14 AUDIENCIA LOS TESTIMONIOS DE ELSA PAVON ROSARIA ISABELLA VALENZI
Hoy se reanudaron las audiencias en el juicio Circuito Camps, continuando con los hechos de la Casa Mariani Teruggi (calle 30).
Comenzó la jornada Elsa Pavón, una de las integrantes del grupo fundador de Abuelas de Plaza de Mayo y -tal como ella lo definió- "hermana por adopción" de Chicha Mariani.
Elsa comenzó contando relatando el secuestro de su hija, su yerno y su nieta en el marco del Plan Cóndor. Describió detalladamente la búsqueda y el encuentro con Chicha, Licha de La Cuadra, Eva Márquez de Castillo Barrios entre otras, quienes serían el núcleo fundador de "Abuelas argentinas con nietitos desaparecidos"
Conmovedor fue el relato de la búsqueda, la elaboración de los dossier con nombres de las criaturas, las fechas posibles de parto, los recorridos iniciales por los juzgados de menores, las entrevistas con autoridades de todo tipo, la angustia de saber que los chicos iban creciendo y así aumentaban las dificultades para identificarlos -más aún de aquellos nacidos en centros clandestinos de detención-.
Contó como Chicha leyó un suelto en un diario de La Plata, donde afirmaban que era posible identificar la paternidad de un niño y a partir de allí recorrió muchos países buscando en el mundo científico una respuesta a esta inédita cuestión y la alegría cuando el 24 de mayo de 1984 recibieron la respuesta del Dr. Fred Allen informándoles que existía la manera de identificar a los chicos nacidos en cautiverio con sus padres desaparecidos.
Elsa relató, junto con esa historia, la suya personal tratando de recuperar a su nieta Paula Logares quien resultó la primera nieta recuperada mediante la comprobación de la filiación a traves de estudios genéticos.
Destacó también la complicidad de muchos miembros del Poder Judicial, que entregaron a los niños a pocas horas de ser secuestrados, las tampas de los apropiadores, ocultando la edad de los chicos o afirmando falsamente -como en el caso de Clara Anahi- que habían muerto.
Elsa respondió en forma contundente a las falaces declaraciones de Cozzani y Etchecolatz. "quisiera mostrar que nada se destruyó por el fuego, se destruyó por las balas y por los hombres" dijo, refirièndose al ataque en la calle 30 "no es cierto que Clara Anahi haya muerto carbonizada, hay pruebas y testimonios de que salió con vida de la casa". Recordó que eso se lo dijeron a Chicha muchos de los funcionarios que fue a ver, entre ellos Sertorio. Elsa acompañó las fotos del diario El día, donde claramente se ven los daños que sufrió la casa, pero sin rastros de incendio.
Luego declaró Rosaria Isabella Valenzi, hermana de Silvia Isabella Valenzi detenida desaparecida vista en el Pozo de Quilmes. Rosaria fue citada a este juicio solamente por los hechos de calle 30 -ya que se encontraba en la sede de Abuelas en el momento en que la ex esposa de Daniel del Arco concurrió a la sede y manifestó que Del Arco estaba implicado en la desaparición de Clara Anahí.
A pesar de esto, logró contar también las circunstancias del parto de su hermana -secuestrada en el Pozo de Quilmes- en el Hospital de Quilmes. Relató también cómo encubrieron los genocidas -con la complicidad del Director del Hospital, Roberto Iriarte - el destino que se le dio a la niña, a quien Silvia llamó Rosita, y las desapariciones de María Luisa Martínez (partera) y Generosa Fratassi (enfermera) que se negaron a participar del encubrimiento y el ocultamiento de la niña.
Con su relato, Rosaria dejó en claro que una de las estrategias en el robo de niños fue informales a los familiares que estaban muertos. Así sucedió en el caso de su sobrina, lo cual incluyó la alteración de los libros del Hospital de Quilmes.
Rosaria solicitó que se cite a declarar al Dr. Perez Casal, médico del Hospital de Quilmes, para que aclare las diferencias entre sus distintas declaraciones.
La jornada finalizó con un planteo de la Fiscalía, oponiéndose a la declaración testimonial de los policías Gómez y Buzzato, citados a declarar por el caso de Calle 30. Los fiscales argumentaron que ambos policías se encuentran imputados por esos hechos desde el año 2007 y por lo tanto, una declaración testimonial vulneraría su derecho de defensa, perjudicando también las investigaciones en curso. El tribunal se mostró sorprendido al saber que desde ese momento, el Juez de Instrucción Arnaldo Corazza no ha tomado ninguna decisión sobre el pedido.
La querella nucleada en Justicia Ya denunció que esta es la modalidad de juzgamiento que ha adoptado Corazza, ya que ha elevado a juicio "tramos" del proceso, ignorando numerosos pedidos de indagatoria y detención obrantes en las causas Comisaría Quinta, Brigada, Arana desde sus inicios en el año 2002.
El juicio continuará en el día de hoy con las declaraciones de Carlos Alberto Leotta y Lilian Stancati.
martes, 18 de octubre de 2011
12va AUDIENCIA CIRCUITO CAMPS: CARLOS ZAIDMAN Y LEONARDO FOSSATI ORTEGA
Hoy declararon Carlos Zaidman, sobreviviente de la Brigada de Investigaciones de La Plata y Leonardo Fossati Ortega, nacido en la Comisaría 5ta de La Plata durante el cautiverio de sus padres.
Carlos relató su secuestro, que aribuyò a su militancia en el Partido Comunista Revolucionari (PCR). Relató los asesinatos y secuestros previos que él conocia de militantes de esa organización: Rusconi, Gerini, Lesser, Cameira, Polari, Ruiz habían sido asesinados y Andreani, Velazco, Martínez, Rossini, Ramón Alvarez se encontraban desaparecidos. Contó que su padre y su hermano también fueron secuestrados y posteriormente liberados.
Describió el mes que pasó en la Brigada, "no era un hotel cinco estrellas precisamente" las torturas "con picana, pero todo lo demás era tortura" su encuentro alli con quienes luego compartió el momento de liberación -Kirilovsky, Llantada y Maffeo- y también con Yiyo Andreani, hoy desaparecido. Recordó las "visitas" de un sacerdote, que luego supo era Von Wernich, la presencia de un matrimonio con hijos adolescentes. Remarcó la imposibilidad de que alguien que trabajara en la Brigada desconociera lo que sucedía.
Contó que al momento de su liberación le dijeron "si queres ser comunista andate a Cuba, si querés ser judío andate a Israel"
Carlos contó que pudo identificar el primer día del juicio al Oso García como uno de sus captores, quien unos meses después de su secuestro fue a su casa preguntando por un pájaro que se había escapado del Comando Radioeléctrico -vivía enfrente- y un año después lo cruzó en un banco.
Debido a esto, Justicia Ya pedirà que se amplíe la indagatoria de García.
Carlos finalmente, reivindicó la labor de reconstrucción de los organismos de derechos humanos, que permitió llegar a estos juicios, lamentó que no estén todos los responsables y calificó lo sucedido como un genocidio, en el cual los ejecutores eligieron a los grupos a exterminar.
Luego declaró Leonardo Fossati Ortega, quien contó su nacimiento en la Comisaría Quinta de La Plata, que pudo reconstruir gracias al relato de los sobrevivientes, en especial de Adriana Calvo.
Contó que en el año 2005, recuperó su identidad. "Ahí me enteré quien soy yo, me entero que mi nombre es
Leonardo, y las circunstancias de mi nacimiento. También me entero que a mi
padre lo secuestran el 21 de enero del 77 en Quilmes, que mi papá tuvo otro
recorrido, no fue directamente a la comisaria 5ta, primero estuvo en el Pozo de Arana."
Leonardo afirmó que "La restitución de mi identidad no es un punto de llegada
sino un punto de partida. Asi como mi familia me busco 28 años yo ahora busco a
mi padres, quiero saber donde están, donde están sus compañeros, en ese centro clandestino nació Ana Libertad, no tuvo la suerte que tuve yo, su familia la sigue
buscando."
Contò ademàs que los padecimientos de toda su familia por lo sucedido, lo que afectó incluso a su propio hijo ya que tuvieron que transitar juntos el camino de restitución de identidad. "somos cuatro generaciones que sufrimos esto de forma directa"
La Comisaría 5ta de La Plata, aún funciona como tal. Al respecto, Leonardo dijo " yo no puedo creer que este centro clandestino siga funcionando como comisaría. Es increíble. A mi me tocó conocerla, tuve que ver el lugar donde yo naci, y no
puedo creer que ese lugar esté a dos
metros de donde los vecinos vayan a hacer sus denuncias… Mi abuela vivía a dos
cuadras, mi vieja tenia 17 años..."
Durante la audiencia el Tribunal notificò que Eros Amilcar Tarela ya no estará en prisión domiciliaria sino en el Penal de Ezeiza. Las audiencias continuarán el lunes 25 con los testimonios por los hechos de la casa Mariani-Teruggi. Está previsto el testimonio de Elsa Pavón y Rosaria Isabella Valenzi
lunes, 17 de octubre de 2011
JUICIO CIRCUITO CAMPS: 11VA AUDIENCIA. NILDA ELOY Y CRISTINA GIOGLIO.
Continuaron hoy las declaraciones testimoniales en el marco de la causa Circuito Camps. En primer lugar, declaró Nilda Eloy, sobreviviente y miembro de la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos. Nilda, si bien pasó por cinco centros clandestinos del Circuito Camps -uno de los cuales es Arana- resulta caso en esta causa solamente por el momento inicial de su secuestro, ya que en el año 2005 reconoció a Guallama como una de las personas que había ingresado a su domicilio.
Nilda denunció que esta situación probaba los efectos que genera el desguace de las causas y consecuencias en los sobrevivientes, que una y otra vez deben testimoniar y consideró que esta fragmentación es funcional a la impunidad.
El relato incluyó además los lugares donde compartió cautiverio con quienes resultan víctimas de esta causa. Así, su paso por el Pozo de Quilmes, el Infierno -la Brigada de Investigaciones de Avellaneda con Asiento en Lanús- la Comisaría 3ra de Valentín Alsina -a la que definió como un lugar de "pre blanqueo" ya que allí, si bien formalmente seguían desaparecidos, podían recibir visitas de sus familiares.
Contó además el rol que la Brigada de Investigaciones tenía en el aparato represivo, desde el año 1974, ya que vivía muy cerca del lugar.
Luego testimonió Cristina Gioglio, quien relató que fue secuestrada como parte del denominado "Operativo Escoba", al que definió como el plan para exterminar al PCML (Partido Comunista Marxista Leninista) y a sus aliados y amigos.
Cristina relató luego su paso por el Destacamento de Arana y realizó un pormenorizado relato sobre el funcionamiento del centro, remarcando que era un lugar de tortura permanente, donde a veces solo paraban cuando los chicos salían de una escuela situada a dos cuadras del lugar para que no escucharan los gritos.
Contó que fue la última en salir del lugar en marzo de 1978, luego de un asado donde discutieron, miembros de la Brigada de Investigaciones y del Destacamento , qué hacer con ella. " Que la maten ellos" escuchó decir.
Describió las obras que se realizaron en el lugar durante su permanencia allí y las demoliciones que efectuaron antes de cerrar el CCD. Relató que luego de su liberación, muchas veces, en la calle, en el colectivo, en la escuela donde daba clases -en el caso del Sacerdote Astolfi- volvió a cruzarse con sus captores.
Reclamó saber por qué, a pesar de sus denuncias y de haberlos identificado, muchos de los policías del Destacamento no han sido procesados a la fecha: Lagone, Zabaleta, Hualde, Zamora, Primus entre otros.
Luego de los testimonios, volvieron a declarar Cozzani y Amílcar Tarella. Ambos reafirmaron -aunque alegando que no había ningún tipo de coordinación entre ellos- los dichos de Cozzani en la audiencia anterior, sobre la supuesta muerte de Clara Anahí durante el ataque a la calle 30. Emanuel Lovelli, abogado de Abuelas, preguntó a ambos qué tipo de documentación o información objetiva que avalen sus dichos podían aportar. Ambos respondieron que ninguna.
En el día de mañana desde las 9:30 hs, están previstas las declaraciones testimoniales de Carlos Zaidman, sobreviviente de la Brigada de Investigaciones de La Plata y de Leonardo Fossati Ortega, hijo Inés Ortega y Rubén Fossati, quien nació en la Comisaría 5ta, fue apropiado y recuperó su identidad en el año 2005.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





